Desde el GETEM abordamos uno de los temas más importantes de la actualidad y del futuro: la relación entre la economía y la sostenibilidad. En la Carta de abril, Pablo Aguirre aborda este asunto.
Lo que queda lejos en el tiempo resulta intrigante. Ocurre con el pasado remoto, que nos empeñamos en conocer quizá para entender mejor lo que somos. Y también, incluso más, con el futuro, que nos es desconocido y además está todavía por acontecer. Y pocos interrogantes respecto al futuro lejano son más estimulantes que los relacionados con la viabilidad de la especie humana en el largo plazo: ¿lograremos perdurar? ¿durante cuánto tiempo? Si nuestro tiempo como especie será inevitablemente limitado, como sostiene Michel Mayor, resulta inquietante la posibilidad de que las semillas de nuestro final puedan estar germinando ya en el presente.
El análisis económico de la sostenibilidad en el largo plazo se ocupa de los factores que podrían amenazar (quizá lo están haciendo ya) nuestra supervivencia como especie. Dos son las principales amenazas potenciales: la escasez de recursos y el deterioro del entorno en el que vivimos. Sin ánimo de exhaustividad, en esta carta se repasan algunas de las principales ideas que marcan el debate sobre dichas amenazas, entrelazando economía y sostenibilidad. Se identifica así un acorde, entendido como un conjunto de aportaciones que se complementan porque “suenan” bien juntas, pero también dos importantes desacuerdos. El balance final permite reflexionar sobre dónde se encuentra la discusión y en qué dirección podría ser interesante continuar profundizando.
Puedes leer la carta completa en el siguiente enlace.