Carta GETEM N.º 48, septiembre de 2023
Carta GETEM N.º 48, septiembre de 2023
133 Descargas

Golpes de Estado en África y los vestigios de la segunda liberación africana

En los últimos cinco años se han producido en África varios golpes de estado que han dado lugar al establecimiento de nuevos gobiernos, de carácter militar, en siete países, casi todos ellos en el Sahel: Sudán (2019, 2021), Mali (2020, 2021), Chad (2021), Guinea (2021), Burkina Fasso (2022), Níger (2023) y, en el Golfo de Guinea, Gabón (2023). Además, países como Guinea-Bissau, Gambia y Sao-Tomé han enfrentado intentos infructuosos. Resulta difícil no hacer paralelismos con lo ocurrido hace treinta años cuando, tras la caída del Muro de Berlín, se inició una ola de reformas políticas en toda África que, empezando por el fin del apartheid, fueron cambiando los gobiernos militares y de partido único por otros surgidos de la celebración de elecciones entre distintos partidos políticos. En un momento de euforia, el presidente sudafricano Thabo Mbeki, se refirió a este proceso como la “segunda liberación de África, que iría a completar los procesos de independencia respecto de los imperios europeos de tres décadas atrás.

¿Estamos, por tanto, ante el inicio de un nuevo ciclo político en el continente, esta vez en sentido contrario al anterior? El hecho de que estos golpes de estado se estén produciendo en un contexto mundial en el que las dinámicas autoritarias parecen estar reforzándose, incluso en lugares con tradiciones liberales como Estados Unidos o la Unión Europea, incita a responder positivamente a esta pregunta. Por otra parte, las tortuosas trayectorias de las reformas políticas iniciadas en África en los 1990s nos previenen contra una lectura demasiado lineal. Solo les futures historiadores podrán concluir definitivamente si los años 2020 constituyen un nuevo turning point, como lo fueron aquellos en torno a 1945, 1960 o 1989. Ahora solo podemos señalar tendencias y matizar las apariencias.

Palabras clave: Golpes de estado, democracia, África, tensiones mundiales

Álicia Campos Serrano